Se buscan cofrades responsables
Publicado el 15 abril 2010
Archivado en Inéditos | Comentar
No me gusta nada el ambiente tan feo que está rodeando a nuestra Semana Santa en estos días de celebraciones pascuales. El pasado Domingo de Resurrección celebramos la Pascua del Señor, su paso de la muerte a la vida, pero también se produjo otra pascua, otro paso, desde el disfrute de la vivencia de la Semana Santa al desolador clima de enfrentamientos, tensiones, pulsos y multitud de situaciones totalmente impropias de la naturaleza de las hermandades como asociaciones públicas de fieles que son de la Iglesia Católica. Estamos atravesando por unos duros momentos que parecían ya olvidados hace unos años, pero por lo que se ve las cosas no se habían solucionado para nada. Habíamos barrido dejándolo todo bajo la alfombra, y encima sabíamos que la suciedad ha estado todo el tiempo ahí, se notaba el bulto, pero mirábamos para otro lado. Ahora me acuerdo yo de tantos y tantos cofrades, incluso hermanos mayores y personas con responsabilidades, que siempre responden que la Semana Santa está atravesando un momento excelente, quizá el mejor de su historia. Yo por mucho que miro no encuentro en ningún sitio la excelencia. Ni rastro de ella. Sólo veo espectáculos dantescos, comportamientos de poca categoría humana y dirigentes que se hacen la vida imposible por banalidades, como cuando en el patio del colegio se peleaban por si el mejor era el Madrid o el Barcelona, pero ahora con la maldad y el empeño de las personas adultas.
Muchos de nosotros nos sorprendemos, a veces escandalizamos, por lo que estamos recibiendo a través de los medios de comunicación. Lo peor es que lo que no sale en los medios es aún peor, y créanme que hay bastante. Ante esta situación, que de sencilla tiene bien poco por lo contaminado que ha dejado a la mayor parte del ecosistema cofrade, uno se pregunta si se puede hacer algo. En estos momentos, las personas válidas que están capacitadas de sobra para aportar un cambio están en su mayoría resguardadas en sus casas esperando a que pase la tempestad. Nadie con sentido común es tan necio como para meterse en semejante nido de serpientes a recibir palos por doquier y sin ninguna posibilidad de éxito. Quizá ha llegado el momento, como me comentaba ayer un amigo, de dar un golpe en la mesa y empezar a concienciarnos de que esto no va a cambiar de motu proprio. Hay demasiados intereses para que suceda así. La Semana Santa necesita, a todos los niveles, de personas con otra forma de ver las cosas más ajustadas a lo que se precisa en un colectivo de esta naturaleza. Y cuando digo todos los niveles me refiero a todos y cada uno de los puestos de responsabilidad desempeñados por laicos, si me apuran hasta en algunos medios de comunicación. Se buscan cofrades responsables, razón aquí, en Huelva.

Prohibida la reproducción sin permiso del autor
Imprimir
Responsabilidad
Publicado el 29 marzo 2010
Archivado en El Mundo | Comentar
Todos los años, cuando llega la tarde del Domingo de Ramos y me adentro por las calles más céntricas, me hago la misma pregunta: ¿de dónde ha salido toda esta gente?. A partir de mañana, y en menor medida casi podríamos decir que desde hoy mismo, bastantes miles de personas tomarán la ciudad durante unos días. Muchísimos onubenses, y un buen puñado de visitantes, saldrán a las calles a disfrutar de nuestras procesiones, nuestros pasos y cortejos. Nuestras cofradías serán el centro de atención y el objeto de miles de miradas y, con los avances tecnológicos, llegarán a las casas de aún más gente a través de la radio, televisión e internet. Cada una de esas personas es una vida, una historia, una experiencia vital más o menos desarrollada a la que este torrente de información para los sentidos no dejará impasible. Si lo miramos de esta forma no podemos dejar de sentir algo de vértigo, pero la verdad es que así de grande es la responsabilidad de los cofrades. Anteayer, en una tertulia televisiva, nos preguntaban sobre qué ofrecemos a todo ese público que participa de la fiesta. Un compañero, con toda la razón, explicaba que una de las aportaciones de las cofradías a todas esas personas es la tantas veces referida catequesis plástica que, de forma pública, desarrollamos acerca de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Es indudable que esta catequesis es uno de los pilares en los que basamos nuestras estaciones de penitencia, y probablemente el otro sea el hecho de realizar la estación de penitencia propiamente dicha. Los cofrades hemos de ser conscientes de lo importante de nuestras acciones en esta próxima semana. La cofradías en la calle tienen una importante función, especialmente en estos tiempos tan difíciles, llevando a las calles esas impresionantes fotografías escénicas de la pasión. En estos días en los que es tan complicado hablar de Dios porque, entre otras cosas, o no te dejan o no nos atrevemos, salimos a la calle con todas las consecuencias a mostrarle a tantísima gente el testimonio del sacrificio de Cristo por nuestra Salvación, algo que tras dos mil años aún no somos capaces de comprender en su totalidad. Ojalá cuando tomemos parte en nuestra estación de penitencia o, los más involucrados, cuando tomemos decisiones a lo largo del año para posibilitar el despliegue de colores, olores y formas de las próximas jornadas, seamos conscientes de la gran responsabilidad pastoral que tenemos entre manos, y lo hagamos lo mejor posible para mayor gloria de Dios y su Bendita Madre. Os deseo a todos una buena estación de penitencia, y que disfruteis de la Semana Santa en lo espiritual y lo cultural, con un especial recuerdo a aquellos que por motivos de enfermedad tengan que hacerlo desde su convalecencia en casa o el hospital.

Prohibida la reproducción sin permiso del autor
Imprimir
